• EL ACEITE ARGAN COMO ALIMENTO:
Existen dos tipos de aceite. El aceite natural, prensado en frío y que se utiliza en la elaboración de los cosméticos.
El segundo es el aceite tipo "berebere" que es prensado en frío de semillas ya tostadas. Esta variante es muy apreciada en la nueva cocina por su excelente sabor a nueces.
Según los trabajos de los nutricionistas, los ácidos grasos que posee el aceite argan son precursores biológicos de distintos sistemas celulares del organismo.
En el sistema cardiovascular, exámenes clínicos enseñan que la composición del aceite argan permite reducir el nivel de colesterol perjudicial. Los estudios demuestran que 2 cucharadas soperas al día durante un mes pueden reducir considerablemente el nivel de este tipo de colesterol en la sangre.
El aceite de argan previene la arterioesclerosis.
Usado en la medicina tradicional es útil en el tratamiento del acne de la adolescencia y de la varicela. Alivia los reumatismos y los dolores articulares; estimula y desarrolla las capacidades cerebrales. Previene los riesgos de aborto y estimula la producción de esperma.
Según demostraron recientemente investigadores de universidades de Canadá y Marruecos, el aceite de argan cuenta con una potente actividad que pueden ser útiles en la prevención de enfermedades crónicas como la diabetes y el cáncer.
Es ideal para untar tostadas y en ensaladas.
También refuerza el sistema inmunológico.















